Por Gloria Isela Treviño
Para 17 niñas y niños, los primeros años de vida transcurren dentro de un centro penitenciario, al lado de sus madres. Son siete niñas y 10 niños que actualmente permanecen con ellas en cuatro de los cinco Centros de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Tamaulipas.
La maternidad en reclusión implica una realidad distinta para estas mujeres, que además de cumplir una sentencia deben atender la alimentación, el desarrollo y las necesidades cotidianas de sus hijos. En ese contexto, especialistas comenzaron a brindarles orientación sobre lactancia materna y cuidados durante la primera infancia.
Durante estas actividades participa la médico y consultora en lactancia materna Martha Castillo Galván, quien señaló el interés de las mujeres del CEDES Victoria por conocer más sobre la lactancia y resolver dudas relacionadas con la alimentación de sus hijos.
El tema también tiene una dimensión nacional. El Censo Nacional de Sistemas Penitenciarios Estatales 2025 del INEGI reportó que al cierre de 2024 había 160 mujeres privadas de la libertad en periodo de lactancia en México y 104 embarazadas. Son mujeres que atraviesan la maternidad bajo condiciones distintas a las de la población en libertad.
La Ley Nacional de Ejecución Penal establece que las hijas e hijos pueden permanecer con sus madres privadas de la libertad hasta cumplir tres años, siempre bajo el principio del interés superior de la niñez. La medida contempla que durante ese tiempo los menores tengan acceso a condiciones adecuadas para su salud, alimentación y desarrollo.
En Tamaulipas, además de la orientación sobre lactancia, los menores cuentan con espacios para permanecer con sus madres y participan en actividades de educación inicial y crianza respetuosa impartidas por personal del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE).
Detrás de las cifras hay una etapa de la vida que ocurre en circunstancias poco comunes, se trata de niñas y niños que pasan sus primeros años junto a sus madres dentro de un centro penitenciario, mientras las instituciones buscan que esa condición no limite su derecho a recibir cuidados y atención durante la primera infancia.