El hallazgo del cuerpo de Javier Martínez Valdez, hijo de los propietarios de El Rey del Cabrito, revivió el conflicto familiar que años después se registró por el despojo del patrimonio de la señora Olga Valdez Zamora.
Aunque la señora Olga Valdez Zamora murió en 2020, su hija Olga Martínez Valdez ha seguido pidiendo justicia por su mamá tras denunciar haber sido despojada de los negocios y ganancias derivadas de El Rey del Cabrito.
Olga Martínez Valdez es la misma persona que ha seguido pendiente de su familia y confirmó el hallazgo de Javier Alejandro Martínez Valdez tras 11 años como desaparecido en una fosa común en Coahuila luego de un accidente en el que no pudieron conocer su identidad.
Propietaria de El Rey del Cabrito fue despojada por su esposo e hijo
Olga Valdez Zamora murió en 2020, un año después de haber emprendido un proceso legal en contra de su esposo Jesús Alberto Martínez Garza, también propietario de El Rey del Cabrito, y contra su hijo menor Jaime Arturo Martínez Valdez.
Con engaños de su hijo, la señora Olga le firmó en 2016 una donación y un poder a fin de que él se hiciera cargo de las propiedades producto de las ganancias de El Rey del Cabrito.
Pero ella no lo sabía, le hicieron creer que estaba firmando la liquidación de una deuda con el banco.
Debido a que la señora Olga estaba separada de Jesús Alberto Martínez Garza pero no estaban divorciados, el modus operandi consistía en que el hijo menor tendría el poder de administrar sus propiedades y finalmente donarlas a su papá para que fuera único dueño.
Todo ello se habría hecho con la ayuda fraudulenta de la Notaria 37.
Exigen justicia por propietaria de El Rey del Cabrito; denuncian violencia patrimonial y psicológica
Luego de que en 2019 la señora Olga se dio cuenta de la situación, su hija ha seguido pidiendo justicia ya que dijo que no solo se trata de dinero sino de violencia patrimonial en contra de una mujer, luego de una vida matrimonial de violencia psicológica.
Actualmente tanto los hijos Jaime Arturo como Jesús y su padre son dueños de negocios inmobiliarios, ranchos, clínicas dentales y más, producto del despojo a la señora Olga.
La familia quedó dividida, pero tres de los cinco hermanos apoyaron a su mamá.