Por redacción
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rechazó de manera categórica las acusaciones formuladas en su contra por autoridades de Estados Unidos, que lo señalan por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
A través de sus redes sociales, el mandatario estatal afirmó que los señalamientos carecen de sustento y aseguró que serán desmentidos.
“Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra […] ya que carecen de veracidad y fundamento alguno”, expresó.
Las declaraciones surgen luego de que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York hiciera pública una acusación formal contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, a quienes se les atribuye una presunta conspiración para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
De acuerdo con las investigaciones estadounidenses, los implicados habrían colaborado con la organización criminal a cambio de sobornos y apoyo político, permitiendo sus operaciones y, en algunos casos, interviniendo en procesos electorales.
El expediente también contempla cargos por narcotráfico y delitos relacionados con armas, con penas que podrían alcanzar décadas de prisión o incluso cadena perpetua en caso de ser hallados culpables.
El caso marca un giro en la estrategia del gobierno estadounidense, al dirigir acciones judiciales no solo contra líderes del crimen organizado, sino también contra figuras políticas presuntamente vinculadas a estas redes.
Por su parte, el gobierno mexicano ha señalado que no se han presentado pruebas concluyentes que sustenten las acusaciones, lo que añade tensión a la relación bilateral en materia de seguridad.
Rocha Moya sostuvo que enfrentará los señalamientos por la vía legal y reiteró que se trata de imputaciones sin fundamento, insistiendo en que “se demostrará” su falsedad en el momento oportuno.