Por Juan Monserrat Castillo Molina
Magaly Deándar levanta la mano y avisa: va por Reynosa, ya no quiso dejar el juego en el terreno de las especulaciones y decidió ponerle nombre y apellido a sus aspiraciones rumbo a 2027: buscará abiertamente encabezar la coordinación municipal de la Defensa de la Cuarta Transformación en Reynosa y, con ello, perfilarse para la candidatura de Morena a la Presidencia Municipal.
La diputada local confirmó su intención de competir dentro de Morena, en un movimiento que inevitablemente mueve las piezas del tablero interno del partido guinda en Reynosa, donde desde hace meses se mencionan distintos nombres para suceder al actual gobierno municipal. De hecho, su eventual participación ya había sido objeto de análisis y comentarios en medios locales.
Deándar sabe que entrar formalmente a la contienda también significa exponerse a la crítica y, eventualmente, a la guerra política y mediática. Por eso, anticipó que enfrentará cualquier campaña de desinformación con un equipo profesional de comunicación encargado de documentar sus actividades, aclarar falsedades y ofrecer información directa sobre su proyecto.
El mensaje lleva jiribilla: no pretende competir desde la comodidad del cargo que actualmente ocupa.
La legisladora adelantó que solicitará licencia para separarse de su responsabilidad como diputada local y participar en el proceso interno en condiciones de igualdad, al sostener que no busca sacar ventaja de su posición pública.
“Quiero encabezar la transformación de Reynosa”, enfatizó.
Con esta definición, Deándar pasa de las versiones de pasillo a la cancha política formal.
Y ahí comienza otra historia: la de los acuerdos, las mediciones, los grupos y las lealtades que seguramente empezarán a acomodarse conforme se acerque la definición de Morena.
Porque una cosa es que varios nombres circulen en la conversación política y otra muy distinta es que alguien diga públicamente: aquí estoy y quiero ir. Y Magaly Deándar ya lo dijo.