Matan a agente ligado al Consulado de EU en Matamoros y arrecian críticas por silencio oficial

Por redacción

Mientras Morena acusa “intervención” cada vez que Estados Unidos intensifica acciones contra el narcotráfico, las críticas arrecian cuando los señalamientos alcanzan a gobiernos emanados del partido guinda y la respuesta oficial se reduce al silencio o a exigir pruebas.

El asesinato de un agente mexicano del Servicio de Protección Federal, asignado al Consulado de Estados Unidos en Matamoros, volvió a colocar a Tamaulipas bajo el reflector internacional. En el ataque también resultaron lesionadas dos personas, en un hecho que provocó la reacción del gobierno estadounidense y cuestionamientos por la falta de posicionamiento de autoridades mexicanas.

Hasta el momento, ni la Secretaría de Relaciones Exteriores ni el Gobierno de Tamaulipas, encabezado por Américo Villarreal, han emitido una postura amplia sobre el caso, situación que ha sido utilizada por voces opositoras para señalar una presunta omisión frente a la crisis de seguridad que vive la entidad.

La cónsul de Estados Unidos  Mary Virginia Hantsch, confirmó que Washington mantiene seguimiento cercano a las investigaciones y reconoció el impacto de la violencia en las familias que habitan ambos lados de la frontera.

“El crimen domina regiones completas de Tamaulipas y el problema ya no puede ocultarse bajo discursos de soberanía”, señalan las críticas difundidas tras el ataque.

Los cuestionamientos también apuntan a la postura del oficialismo frente a las acciones de seguridad impulsadas por Estados Unidos contra el narcotráfico.

“Para Morena, destruir narcolaboratorios es intervención, pero abandonar regiones enteras al control criminal parece haberse normalizado”, reprochan.

El caso ocurre en medio de un clima de violencia persistente en la frontera tamaulipeca, donde hechos de alto impacto continúan generando preocupación tanto en México como en Estados Unidos.