Por: Gloria Isela Treviño
La ampliación de la carretera federal libre Reynosa-Monterrey continúa tomando forma en territorio tamaulipeco. Actualmente, los trabajos de remoción del monte en el camellón central y la construcción de canales pluviales se extienden casi hasta el kilómetro 19, a la altura del Complejo Procesador de Gas Burgos de Pemex.
La modernización avanza de manera continua desde el tramo correspondiente a General Bravo, Nuevo León, hacia Reynosa. En territorio tamaulipeco es visible la maquinaria pesada realizando el desmonte del camellón central, mientras cuadrillas trabajan en la construcción de obras de drenaje pluvial que formarán parte de la nueva infraestructura carretera.
Las acciones corresponden a la ampliación de la carretera libre Monterrey-Reynosa, una de las obras estratégicas contempladas dentro del proyecto del Corredor del Golfo Norte, cuyo propósito es mejorar la conectividad entre el sur, centro y norte de Tamaulipas con Nuevo León y los cruces internacionales de la frontera.
De acuerdo con la Secretaría de Obras Públicas de Tamaulipas, el Corredor del Golfo Norte contempla una longitud de 503 kilómetros, de los cuales 494 corresponden a la ampliación de carreteras existentes y nueve kilómetros a la construcción de nuevos cuerpos de cuatro carriles, mediante una inversión estimada en 40 mil millones de pesos.
El proyecto conectará el Puente Tampico II con la frontera norte del estado, atravesando municipios como Altamira, González, Ciudad Victoria, Hidalgo y el entronque de El Tejón, para incorporarse posteriormente al corredor Monterrey-Reynosa.
Entre los principales objetivos de la obra se encuentran reducir los tiempos de traslado, incrementar la seguridad vial y fortalecer el transporte de mercancías y pasajeros en uno de los corredores logísticos más importantes del noreste del país, que enlaza a Tamaulipas con Nuevo León y los puentes internacionales de Reynosa.