Por Gloria Isela Treviño
Con 20 años, récord invicto de 5-0 y cuatro victorias por nocaut, el joven boxeador reynosense Gerardo “El Bendito” Estopellán se prepara para regresar al cuadrilátero este 15 de agosto en Mexicali, Baja California, con una meta que tiene muy clara: convertirse en campeón mundial.
El pugilista de Reynosa reconoce que, como cualquier joven, también disfruta divertirse y distraerse, pero asegura que cuenta con una pieza fundamental en su carrera: el respaldo y la orientación de sus padres y de su familia, quienes lo ayudan a mantenerse enfocado en su objetivo.
“Como cualquier muchacho, a veces quiere divertirse, quiere distraerse un poquito, pero gracias a Dios mis papás están conmigo y tengo una familia que me apoya en todo y me orienta”, expresó.
Su rival será Mario Salgado, un pugilista originario de Rosarito, Baja California, quien también llegará invicto al compromiso, por lo que el combate pondrá frente a frente a dos peleadores que buscan mantener intacta su marca profesional.
Uno de sus combates más importantes hasta ahora ocurrió en Reynosa, dentro de la función encabezada por Julio César Chávez Jr., donde “El Bendito” enfrentó a Carlos Alberto López y se impuso por decisión unánime después de cuatro rounds. Aquella victoria le permitió mantener el invicto y dar otro paso en su ascendente carrera profesional.
Esa guía, dijo, también se refleja en los momentos en los que necesita volver a concentrarse. Sus padres, explicó, son quienes le recuerdan que debe mantenerse en el camino y no perder de vista lo que quiere conseguir.
“Haz esto bien, te estás haciendo un poquito a un lado, vuélvete a agarrar el carril”, es uno de los mensajes que recibe de su familia cuando necesita retomar el rumbo.
Y “El Bendito” parece tener claro el consejo. La disciplina, afirma, está por encima de todo.
El joven reynosense asegura que para llegar al lugar que se ha propuesto ha tenido que sacrificar muchas cosas, pero considera que esos esfuerzos comienzan a verse reflejados en sus resultados.
“Soy alguien muy disciplinado. La verdad, he sacrificado muchas cosas y gracias a Dios he tenido mi recompensa”, señaló.
Ahora llega a Mexicali con una marca perfecta de cinco triunfos en cinco combates profesionales, cuatro de ellos por la vía rápida, y buscará ampliar su récord a 6-0.
“Vamos 5-0, invictos, cuatro knockouts, y esperemos que esta sea la sexta y vamos a buscar otro knockout más”, afirmó.
Pero detrás de esa sexta pelea hay una ambición todavía mayor. Cuando se le pregunta cuál es la meta, la respuesta de Gerardo es inmediata, “Llegar a ser campeón mundial.”
El reynosense también ha tenido la oportunidad de entrenar junto a Tigre Garza, a quien reconoce como una referencia y campeón mundial dentro de este deporte. Esa experiencia forma parte del camino que quiere recorrer mientras busca convertirse algún día en otro campeón mundial surgido del boxeo mexicano.
Por ahora, el siguiente paso está marcado en el calendario: 15 de agosto, Mexicali. Ahí, el joven talento de Reynosa buscará mantener el invicto, sumar su sexta victoria profesional y continuar acercándose al sueño que ya tiene en la mira desde ahora: llegar a lo máximo en el boxeo.