JD Vance afirmó que la baja de los precios del petróleo son la prioridad de Estados Unidos en la guerra con Irán

Estados Unidos redefinió su prioridad en la guerra contra Irány situó la reducción de los precios del petróleo para los consumidores estadounidenses por encima de la preocupación por el programa nuclear iraní. Así lo declaró el vicepresidenteJD Vance, mientras que el secretario del Tesoro,Scott Bessent, anticipó inminentesnuevas sanciones económicascon el objetivo de desgastar al régimen deTeherán.
Vanceafirmó en diálogo conFox Newsque impedir queIránobtenga un arma nuclear, una justificación reiterada por el presidenteDonald Trumpcomo motivo principal de la guerra, pasa ahora a un segundo plano frente ala necesidad de restablecer el flujo de petróleo por el estrecho.

El vicepresidente subrayó que el conflicto se centra en el control delestrecho de Ormuz, cuya operatividad resultó gravemente afectada por la respuesta iraní a la ofensiva iniciada por Trump e Israel a finales de febrero. La república islámica mantiene la paralización del paso como baza de negociación, mientras la administración estadounidense busca alternativas para resolver la crisis y evitar una escalada militar en la región.
“Sé que el precio del petróleo ha bajado hoy y está muy por debajo de los máximos alcanzados al comienzo del conflicto.Ese es el objetivo número uno: mantener el petróleo y el gas baratos para los estadounidenses en todo el país”, sostuvo Vance. “Y obviamente,el segundo objetivo es garantizar que Irán nunca obtenga un arma nuclear”, agregó el vicepresidente.

Los precios del petróleo bajaron a primera hora del viernes, con el crudo Brent, la referencia internacional, cayendo un2,1%. ElBrentse mantuvo prácticamente sin cambios en 87,06 dólares por barril, mientras la referencia estadounidense de Texas, elWTI, alcanzó los 82 dólares por barril.

Vance se mostró entre los funcionarios más escépticos sobre la ofensiva contraIrániniciada a finales de febrero, pero sus recientes declaraciones confirman el giro hacia un enfoque más cauteloso en la estrategia oficial. El presidente estadounidense ahora priorizamantener una fuerte presión económica sobre Irán, bloqueando sus puertos e impidiendo la venta de petróleo, con la expectativa de forzar concesiones por parte deTeherán.

En este contexto,Bessentanunciónuevas sanciones económicasy advirtió queIrán enfrentará un aislamiento “como nunca antes se ha visto en el mundo”. El titular del Departamento del Tesoro adelantó que la próxima semana se darán a conocer más medidas.
El presidenteDonald Trumphabía asegurado días atrás que un acuerdo para reabrir elestrecho de Ormuzera inminente. Sin embargo, la administración endureció su postura, con la diplomacia estancada y el objetivo de que elsufrimiento económico obligue a Irán a aceptar condiciones estadounidenses. “Lo estamos manejando con discreción. Solo estamos negociando parcialmente con ellos. Simplemente estamos observando a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero”, declaróTrumpal medioAxios.

Por su parte, Teherán exige una serie de condiciones para considerar la reapertura del paso marítimo: el fin de la guerra en todos los frentes, el levantamiento del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, la eliminación de sanciones, la liberación de activos congelados y la compensación por los daños de la guerra. Estas demandas reflejan los términos de un memorando de entendimiento alcanzado en junio, que incluía la creación de unfondo de reconstrucción de USD 300.000 millonesparaIrány que quedó sin efecto tras el reinicio de los combates.

El último revés de Washington al régimen fueron las declaraciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien aseguró que el ejército estadounidense cuenta con la capacidad necesaria paramantener indefinidamente la presencia naval que sostiene el bloqueo impuesto a Irán, una medida que ha generado importantes daños económicos para la república islámica.
“La Armada de los Estados Unidos puede mantener un bloqueo de ese tipo indefinidamente porque rotaremos los barcos, como lo hemos hecho, y continuaremos haciéndolo”, afirmóHegsethen declaraciones a la prensa durante una visita aPanamá.
El funcionario subrayó que la rotación de buques de guerra permite sostener la presión sobreIrány garantizar que las restricciones al tráfico marítimo en la región se mantengan de forma permanente, en línea con la estrategia de la administración estadounidense de endurecer el aislamiento económico de Teherán.