Sin ellos no hay NavidadMarcha Colectivo Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas

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Por Gloria Isela Treviño

Reynosa, Tamaulipas.– Con globos blancos, fotografías y esferas colocadas en el llamado Pinito de la Esperanza, familiares de personas desaparecidas marcharon la mañana de este martes por calles de Reynosa bajo el lema “Sin ellos no hay Navidad”, con el objetivo de visibilizar la ausencia de quienes aún no regresan a casa y exigir verdad, justicia y memoria.

La movilización partió de la plaza Benito Juárez, sobre el bulevar Hidalgo, con destino a la plaza principal Miguel Hidalgo.

A lo largo del recorrido se reunieron madres, padres, hijos y hermanos que enfrentan la ausencia de un ser querido en fechas que adquieren un significado particularmente sensible, cuando las celebraciones decembrinas contrastan con la espera que permanece abierta.

“Como cada año, ya es una tradición para nosotros. Salimos a marchar para alzar la voz y recordar que nos hacen falta en casa. Son fechas de unión familiar y, lamentablemente, nosotros tenemos incompleta a nuestra familia”, expresó Edith González, representante del Colectivo Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas.

La activista subrayó que, de 2019 a la fecha, las cifras de personas desaparecidas en Tamaulipas han ido en aumento, con un estimado de hasta 15 mil víctimas del crimen organizado, sin distinción de edad, género o condición social.

“Hay muchísimas jovencitas, hombres y mujeres, incluso menores de edad, que se convierten en presa fácil de estos grupos criminales. Los reclutan a través de redes sociales con ofertas de trabajos falsos, donde no piden mayores requisitos y prometen sueldos atractivos. Son trampas. Recientemente, en una búsqueda en un lugar abandonado, encontramos muchas de esas solicitudes de empleo falsas”, aseguró.

En materia de justicia, Edith González fue tajante al afirmar que “no existe”, al señalar que en muchos casos no hay carpetas de investigación ni líneas claras de indagatoria. Denunció que son los propios padres quienes terminan entregando al Ministerio Público pruebas sobre quiénes se los llevaron o en qué lugares podrían ser localizados.

Como acto simbólico, los asistentes colocaron esferas en el Pinito de la Esperanza, un espacio que representa la memoria de quienes no están y la esperanza de volver a encontrarlos. Cada esfera, señalaron, simboliza una historia inconclusa y un llamado a no normalizar la desaparición.

La movilización concluyó con un llamado firme a las autoridades para que la búsqueda de personas desaparecidas deje de recaer únicamente en las familias y se convierta en una prioridad institucional. Para quienes marcharon, la exigencia es clara: verdad, justicia y la localización de sus seres queridos. Mientras eso no ocurra, advirtieron, la ausencia seguirá marcando cada fecha significativa y recordando que, para cientos de hogares, la Navidad permanece incompleta.

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