Acusan operaciones clandestinas de la CIA en México; señalan intervención con fines políticosNota con estilo periodístico:

CIUDAD DE MÉXICO.- El corresponsal de Proceso en Washington, J. Jesús Esquivel, aseguró que negar la presencia activa de agencias estadounidenses en territorio mexicano “es negar la realidad”, al sostener que existen operaciones encubiertas desarrolladas en distintos estados del país sin control del Gobierno federal.
Durante el programa Proceso desde la Casa Blanca, el periodista cuestionó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha defendido públicamente la soberanía nacional y rechazado la intervención de corporaciones extranjeras en tareas de seguridad dentro de México.
Según la investigación, en entidades como Chihuahua y el Estado de México se han detectado acciones unilaterales atribuidas a agencias de inteligencia de Estados Unidos, en lo que Esquivel describe como una “guerra de sombras” que opera al margen de las instituciones mexicanas.
El caso más reciente, señaló, quedó evidenciado con la ejecución de Francisco Beltrán, alias “El Payín”, ocurrida sobre la autopista México-Pachuca. De acuerdo con el análisis presentado, el uso de explosivos de alta precisión revelaría la participación de la unidad élite Ground Branch, vinculada a la CIA, en tácticas de combate desarrolladas dentro del territorio nacional.
Esquivel sostuvo que este tipo de acciones permiten a Washington mantener una “negación plausible”, mientras desarrolla operaciones encubiertas relacionadas con el combate a organizaciones criminales, particularmente contra facciones del Cártel de Sinaloa.
La investigación también advierte un trasfondo político. De acuerdo con el corresponsal, el despliegue de inteligencia estadounidense no solo tendría objetivos contra el narcotráfico, sino que respondería a una estrategia orientada a influir en el escenario político rumbo a las elecciones intermedias de 2026.
Añadió que, pese a los desmentidos del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y de la propia Presidencia de la República, las operaciones continuarían desarrollándose fuera del marco institucional mexicano.