Por redacción
La diputada local de Morena rechazó que la comprobación de un gasto personal implique algún vínculo con los propietarios de un establecimiento y respondió a los señalamientos difundidos en una nota periodística.
La diputada local de Morena, Magaly Deandar, respondió a los señalamientos relacionados con la comprobación de un gasto personal y sostuvo que contratar un servicio y presentar el comprobante correspondiente no significa tener una relación societaria con el negocio.
A través de un mensaje dirigido a sus seguidores, a quienes llama “sobrinos y sobrinas”, la legisladora anticipó que enfrentará nuevos cuestionamientos y acusó que habrá intentos por desprestigiarla.
“Como lo adelanté en días pasados, se dirá de todo y habrá de todo con tal de querer ensuciarme”, expresó.
Deandar explicó que los consumidores no tienen la obligación de investigar quiénes son los propietarios, socios o accionistas de los establecimientos a los que acuden para adquirir productos o contratar servicios.
“Ni yo ni nadie que acude a un taller mecánico, restaurante, farmacia o a cualquier otro negocio a contratar un servicio o consumir tiene por qué conocer quiénes son sus dueños, socios o accionistas”, señaló.
Sobre el caso específico que motivó los señalamientos, indicó que, según su entendimiento, se trató de una reparación por un monto menor. También precisó que desconoce si las personas mencionadas en la publicación periodística son realmente propietarias del establecimiento, así como su situación legal o si están sujetas a alguna investigación.
“Yo solo sustento mis gastos. Pagar por un servicio y presentar el comprobante correspondiente no me convierte en socia de nadie”, puntualizó.
En su posicionamiento, la diputada también planteó que los establecimientos comerciales exhiban en sus entradas el acta constitutiva para identificar a sus propietarios, acompañada de una constancia de no antecedentes penales expedida recientemente.
La propuesta fue presentada como una forma de evitar situaciones similares y permitir que los consumidores conozcan quiénes están detrás de los negocios antes de contratar sus servicios o realizar una compra.
“Con eso ya cada quien decide si entra o no a comer unos tacos, cambiar una llanta o comprar una aspirina”, escribió.
Finalmente, Deandar reiteró su postura y manifestó su expectativa de que esa medida contribuya a evitar confusiones en torno a las relaciones entre consumidores y establecimientos comerciales.