SE ACABA EL SUEÑO AMERICANO Y EMPIEZA EL SUEÑO MEXICANO

-Amenaza de guerra aceleraría el fenómeno de gentrificación

Reynosa, Tamaulipas. Con el endurecimiento de la política migratoria del gobierno de Donald Trump, prácticamente se acabó el llamado “Sueño Americano” para convertirse en “Pesadilla Americana”.

Por otra parte, el fenómeno de la gentrificación, que consiste en que ciudadanos norteamericanos se vienen a vivir a México, principalmente a zonas turísticas, se ha incrementado y podría acelerarse si persiste la amenaza de guerra-comentó el presidente de la Asociación Internacional de los Derechos Humanos (CIDH), Fortino López Balcázar.


Mencionó que cuando se hace un balance de cómo se ha vivido el fenómeno de la migración en los últimos tres años, todavía se hablaba del “Sueño Americano”, donde mexicanos, cubanos, centroamericanos y sudamericanos se desvivían y muchas veces ponían en riesgo su vida para cruzar la frontera y llegar a los Estados Unidos.


“Al día de hoy todo eso ha cambiado-subrayó. Podemos decir que se acabó el “Sueño Americano” y ahora podemos incluso decir que es el “Sueño Mexicano”.


Sustentó su tesis al decir que todavía hace tres años el dólar todavía alcanzaba una cotización cercana a los veinte pesos y valía la pena trabajar allá para enviar dinero a las familias que estaban en México o al país de origen y rendía mucho.


“Actualmente ya no es así. Todos los migrantes que viven en Estados Unidos están viviendo otra etapa-dijo. Primero: Tienen miedo de salir a trabajar, tienen miedo e salir a los centros comerciales porque son detenidos por migración. Tienen miedo de ir a las cortes los que solicitaron asilo político porque son detenidos”.


La zozobra y el miedo prevalecen entre los migrantes. Muchas empresas, sobre todo del ramo de la construcción han quebrado y el consumo de productos ha disminuido.


En un país donde la economía se mueve en base al crédito, muchos mexicanos y centroamericanos que viven y trabajan en los Estados Unidos ya están batallando para pagar los “biles” ((recibos) de la luz, la renta, el agua y otros.


Esto ha empujado a miles de ellos, incluyendo a ciudadanos norteamericanos que se han quedado sin trabajo, a vivir en trailas o incluso bajo los puentes.


Para López Balcázar “ya no es posible sostener una vida como la que soñaban”.


Por eso mismo muchos están retornando a México o a sus países de origen porque ya no les conviene. Mandan dinero a sus familias, pero ya no les alcanza igual, porque el dólar está muy barato y actualmente se cotiza en menos de 17 pesos.


El enómeno no es exclusivo de los migrantes. Se ha documentado que el fenómeno de la gentrificación se ha incrementado en los últimos años.


La gentrificación se refiere a personas de origen norteamericano que llegan a vivir a lugares de México como playas o lugares de alta demanda (Los Cabos, Vallarta, la Ciudad de México, Guadalajara, Cancún y otros), dónde compran casas para vivir ahí.


Se han documentado casos en que ciudadanos norteamericanos que compran propiedades frente al mar prohíben el paso de mexicanos, cuando la Constitución dice que ningún extranjero puede adquirir terrenos en territorio nacional.
En lugares como la Ciudad de México, constituyen un problema, porque se están apropiando de sitios históricos o turísticos, y se molestan incluso porque un mexicano pone música cerca del lugar donde residen.


¿Y qué pasaría si los países en conflicto con los Estados Unidos traen la guerra hasta su territorio?
El presidente de AIDH considera que esto es posible y que podría acentuar el tema de la gentrificación, e incluso, de la migración ilegal de ciudadanos norteamericanos hacia México, una especie de migración inversa.


Pero debido a la tradición mexicana de dar asilo político a todo mundo, como ocurrió con la comunidad española durante el peronismo o con los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de nuestro país los recibiría con los brazos abiertos.


Por lo anterior, consideró urgente que las autoridades migratorias nacionales tengan un registro de los ciudadanos norteamericanos que ya están viviendo en México y la posible ola de migrantes de ese país que entrarían a territorio nacional si el conflicto llega a esta región.


“En realidad el gobierno mexicano no tiene una estadística real, y que sería muy bueno que la tuviera de cuántos norteamericanos o ciudadanos de los Estados Unidos ya están viviendo en México”-destacó.


Así como las autoridades migratorias de Estados Unidos tienen el registro de cuántos mexicanos y centroamericanos cruzan diariamente, así las de nuestro país deben tenerla para saber cuántos extranjeros están viviendo en territorio nacional-concluyó.