Texas va contra el turismo de parto; investigará hospitales y notificará posibles fraudes migratorios

Por Gloria Isela Treviño

El gobernador de Texas, Greg Abbott, ordenó este martes a seis agencias estatales investigar y sancionar a hospitales, médicos, enfermeras y demás prestadores de servicios de salud que promuevan o faciliten el llamado “turismo de parto”, práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para que sus hijos nazcan en ese país y obtengan la ciudadanía estadounidense. La orden ejecutiva no cancela visas ni prohíbe que extranjeras den a luz en Texas, pero sí instruye a las autoridades estatales a identificar posibles violaciones a la ley y compartir la información con el gobierno federal.
La medida establece que, cuando las investigaciones detecten indicios de que una mujer ingresó a Estados Unidos con una visa de turista ocultando que su verdadero propósito era dar a luz, el caso deberá ser remitido a las autoridades federales competentes. Será el gobierno de Estados Unidos, y no el estado de Texas, quien determine si existió fraude migratorio y si procede la revocación de la visa, la negativa para obtener una nueva o alguna otra sanción prevista en la legislación federal.
La orden también autoriza a las agencias estatales a revocar o suspender licencias de médicos y otros profesionales de la salud, cancelar contratos públicos y excluir de programas estatales a quienes participen en esquemas de turismo de parto. Abbott afirmó que la ciudadanía estadounidense “no está en venta” y sostuvo que ninguna institución médica debe lucrar promoviendo servicios destinados a que extranjeros obtengan ese beneficio para sus hijos nacidos en territorio estadounidense.
La decisión amplía las acciones iniciadas por el gobierno de Texas a principios de julio, cuando Abbott ordenó investigar a hospitales del Valle del Río Grande que presuntamente ofrecían paquetes de maternidad y publicidad dirigida a mujeres mexicanas. Hasta ahora, no existe una orden para retirar visas de manera general a madres extranjeras con hijos nacidos en Texas, sino un mecanismo para investigar posibles casos de fraude migratorio y remitirlos a las autoridades federales, que son las únicas facultadas para resolver sobre la permanencia o cancelación de visas.